Visibilizando a Mary W. Calkins.
Para la realización de este módulo he querido rescatar la figura de una mujer importante dentro de mi ámbito de estudios: La Psicología. El motivo es claro. ¿Quién de nosotros no ha oído hablar, aún sin ser experto el ámbito psicológico, de Pávlov, Skinner, Watson o Freud? Sin embargo, quién de vosotros ha escuchado alguna vez el nombre de Melanie Klein, Margaret Floy Washburn o Mary W. Calkins? Puedo aseguraros que sus aportaciones al campo de la Psicología son al menos, igual de importantes que sus colegas masculinos. Es de esta última brillante mujer, Mary Whiton Calkins de quien quiero hablar hoy aquí.
Mary nació en la primavera de
1863 en el estado americano de Connecticut dentro del seno de una familia de
clase media-alta, lo que le permitió viajar y conocer desde edades tempranas diferentes
países sobre todo europeos. Se graduó en Filosofía y en Clásicas (Griego) y posteriormente
en Psicología en la prestigiosa Universidad de Harvard (aunque no oficialmente
ya que esta no reconocía por aquel entonces a las mujeres como estudiantes). Gracias
a los contactos que tenía (su padre era ministro), consiguió realizar prácticas
con los prestigiosos psicólogos William James y Hedmund Standfor. Con este
último formó uno de los primeros laboratorios psicológicos experimentales donde
introdujo la nueva psicología científica a través de un curso sobre la “psicología psicológica”. Finalizó el
doctorado en Harvard pero a pesar de que su doctorado fue uno de los mejores
realizados hasta el momento (en palabras del mismísimo James), la universidad
no reconoció a Calkins el título oficial de Doctora. A pesar de esto, su carrera no había hecho más
que despegar.
A primeros del Siglo XX ya se encontraba
dentro de los cincuenta mejores psicólogos de EEUU (podemos observarla en la
fotografía siendo la única mujer)
y en 1908 consiguió uno de sus
mayores logros: ser la primera mujer en
ostentar el cargo de la presidencia de la Asociación Estadounidense de Psicología.
Posteriormente lograría el mismo cargo en la American Philosophical
Association. Por aquel entonces no cabía duda de su valía; a pesar de
esto, y aún siendo reconocida por la mayoría de sus colegas quienes instaron al
entonces presidente de la Universidad de Harvard que reconociera su título de doctora,
la respuesta de ésta volvió a ser negativa. Murió sin ver reconocido este
mérito, que no fue otorgado a ninguna mujer hasta 1963, más de treinta años
después de su muerte. Triste, ¿verdad?
Dentro del ámbito de la
psicología es reconocida por dos contribuciones extremadamente importantes. La
primera de ellas es la Teoría de los pares asociados
(basada en el recuerdo libre para el estudio de la memoria) y por desarrollar
lo que se conoció como la “Psicología del self” (en la que sostenía que el desarrollo de una
propia identidad era esencial para el proceso social de los seres humanos). A
ninguno de sus estudios quiso denominarlo con su nombre, cuando era lo habitual
en la época. ¿Modestia quizás?
Realizó también numerosas
investigaciones sobre la desigualdad de la mujer y en diversas situaciones admitió que prohibir el voto
femenino era inconsistente pues las mujeres utilizaban la lógica en sus
decisiones. No cabe duda de que Mary fue una mujer de empeño y esfuerzo dentro de un mundo que
sólo admitía el profesionalismo para el hombre. Nunca llegó a formar su propia
pero dejó sentado que el ser mujer no impedía conseguir lo que se anhelaba.
Murió a los 67 años a causa de un
cáncer pero dejando un legado de más de 40 años de importante enseñanza para
aquellos que en el futuro se aventuraran a adentrarse en la psique humana.
Murió en 1929, después de una vida exitosa, a pesar de todos los impedimentos
que se opusieron en su camino.
Referencias bibliográficas:
https://www.researchgate.net/publication/39092947_Mary_Whiton_Calkins_la_Psicologia_como_ciencia_del_Self
https://web.archive.org/web/20141116095717/http://www.lacapital.com.ar/ed_mujer/2009/5/edicion_32/contenidos/noticia_5050.html



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